Madrid diferente.

«Anocheció Madrid que parecía

cubierto del cristal más transparente

que estaba amaneciendo de repente

con tanta claridad como de día

Luces vivas sus calles repartía

poblando la ciudad, más que de gente,

de destellos de luz resplandeciente

que el aire embelesaban de alegría.

El cielo miró arder desde su abismo,

como un diamante en negro terciopelo

Madrid, alma encendida a su espejismo:

ciudad nocturna en urna de su hielo,

Narciso enmascarado de sí mismo,

y Eco, muda de asombro, el mismo cielo.»

Anocheció en Madrid, José Bergamín.

La pasada semana tuvimos la oportunidad de volver a visitar Madrid… Esta vez quisimos reflejar de alguna forma la historia de la ciudad, algunos rincones emblemáticos, y otros, que con el tiempo, se han convertido en sitios imprescindibles para visitar en cada viaje.

De manera muy diferente a la de nuestro post Pongamos que hablo de Madrid, hemos pretendido mostraros un Madrid cultural, de edificios con historia, de rincones mágicos y emblemáticos de la ciudad, de calles escondidas con un je ne se qua que nos absorben y transportan a épocas pasadas, y de museos y exposiciones que nos han dejado asombrados.

Os presentamos pues a Madrid, la ciudad en plena fiebre de recuperar, preservar y cuidar su ciudad, su cultura, sus monumentos y edificios.

Desde Valencia, viajando en coche a las 8am.

Madrid

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Tras nuestro primer paseo por La Puerta del Sol, La Plaza Mayor y alrededores, nuestra parada gastronómica fue el Mercado de San Miguel. Un lugar donde apreciar la restauración del edificio y la gastronomía de nuestra zona.

Madrid

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Madrid

Madrid

Madrid

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Madrid

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A su salida, nos dejamos llevar por nuestros pasos, sin pensar en un rumbo fijo, preparados para descubrir nuevos lugares sin preocuparnos de nada, olvidando el reloj.

Madrid

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Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

Librerías, anticuarios que sacan sus obras a plena calle, dibujos de Valencia que te transportan a tu tierra, edificios repletos de hierro y cristal, balcones cubiertos para resguardarse del frío, iglesias, plazas majestuosas, edificios históricos… Y de repente, encontrarse con una chocolateria, que nos recuerda a la de Santa Catalina de nuestra ciudad, ¡imposible no entrar a probarla!

Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

Reponer fuerzas y al salir, continuar caminando… Distraerse mirando escaparates y encontrarse con una Librería-Cafetería con sala para conciertos al lado de la Gran Vía, La Central de Callao, un lugar donde están mimados hasta los rincones más insólitos.

Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

A la salida, llegamos a la Gran Vía Madrileña… Donde ya ha anochecido y donde las luces de la ciudad brillan con más fuerza.

Madrid

Nuestro siguiente día se presentaba también bastante completo… Para empezar, un paseo por el Palacio Real y alrededores.

Madrid

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Madrid

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Madrid

Una parada para recargar fuerzas en el sitio que ya casi se ha convertido en una tradición para nosotros, Mama Framboise y prepararnos para el espectáculo de humor que nos esperaba esa misma noche en Teatro Arlequín.

Madrid

Después de otro día completo, nos preparamos para visitar El Matadero, Madrid, un centro de creación contemporánea ubicado en un antiguo matadero a las afueras de la ciudad.

Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

Pasamos todo el día en el Matadero, pero es que está repleto de cosas que ver, es un gran laboratorio de creación actual interdisciplinar vinculado a la ciudad, un espacio generalista de intercambio de ideas sobre la cultura y los valores de la sociedad contemporánea, abierto a todos los campos de la creación, con el fin de favorecer el encuentro y el diálogo de los creadores entre sí y de éstos con el público.

Para despedirnos otra vez de la ciudad, nuestro último día lo dedicamos a ver el Museo del Prado y el espacio Caixa Forum de Madrid y su jardín vertical.

Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

Madrid

Viaje de carretera para volver a casa, de fondo suena -Love’s divine de Seal-

Esperamos que os haya gustado esta forma de ver la ciudad con otros ojos.

Gracias a todos los que habéis hecho posible que este viaje sea tan productivo y diferente.

Fusta i Ferro.

Cuaderno de bitácora.

En la marina mercante, se conoce con el nombre de cuaderno de bitácora al libro en el que los marinos, en sus respectivas guardias, registraban los datos de lo acontecido.

Tal vez por «defecto de fábrica», vayamos donde vayamos siempre nos encontramos con rincones en las ciudades que tienen un pedacito de nuestra esencia… Rincones con forja que nos hacen sentir, en cierta manera, formar parte de ese lugar.

En nuestro post de hoy, vamos a hacer una pequeña revisión de los rincones que más han llamado nuestra atención, y también vamos a publicar unas imágenes de amigos y familiares que han viajado y al ver la forja, inevitablemente se han acordado de nosotros, cosa que nos enorgullece y nos encanta, dada nuestra pasión por este trabajo.

Desde Roma con amor, una pequeña terraza en lo más profundo de la ciudad que nos invita a un buen cappuccino.

LA FORJA EN LAS CIUDADES

Londres, el hogar de William Shakespeare, de The Beatles, la cuna de las Mujeres Trabajadoras, capital de Reino Unido, donde se paga con libras esterlinas, donde el tiempo no suele acompañar… Pero por si al sol se le ocurre asomar, las terrazas y los parques siempre estan preparados para visitantes.

cuaderno de bitácora

cuaderno de bitacora

Suiza, donde subir montañas en verano, y tomar fondue de queso en invierno se convierte en el mejor aliado para soportar el frío… Allí, aunque nieve, dejan las terrazas en su sitio.

cuaderno de bitacora

cuaderno de bitacora

cuaderno de bitacora

“Yo vivía en un barrio de Madrid, con campanas, con relojes, con árboles. Mi casa era llamada la casa de las flores, porque por todas partes estallaban geranios…» Pablo Neruda.

cuaderno de bitacora

cuaderno de bitacora

cuaderno de bitacora

cuaderno de bitacora

cuaderno de bitacora

«No hi havia a València dos amants com nosaltres,
car d’amants com nosaltres en són parits ben pocs.» Vicent Andrés Estellés.

cuaderno de bitacora

cuaderno de bitacora

cuaderno de bitacora

cuaderno de bitacora

Gracias a los que leéis nuestro blog, a los que seguís nuestras publicaciones diarias en las redes y a los que de una forma u otra hacéis que esto sea posible.

Gracias a Alba, a Pilar y a Pablo, por su vuestro tiempo y por acordaros de nosotros hasta en los lugares más insólitos.

Feliz febrero.

De fondo suena The essential Nina Simone.